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¿Qué es el sistema endocannabinoide?

¿Qué es el sistema endocannabinoide?

Por Matan Weil (Revisado por Roni Sharon, MD)
This article was originally published in English on The Cannigma, and appears here with permission.

Descubierto por científicos a principios de los años 90, el sistema endocannabinoide (SEC) es responsable de regular varias funciones básicas del cuerpo humano. Este sistema puede ser activado por cannabinoides que ocurren naturalmente en este, así como también por aquellos encontrados en la planta del cannabis.
Entre las funciones reguladas por el SEC, encontramos la memoria, el apetito, la temperatura, el sistema inmune, el sueño, el dolor y el sistema reproductivo femenino. Al regular estas funciones, se cree que el SEC ayuda a mantener el balance, o la homeostasis, en el cuerpo.


El sistema endocannabinoide: ¿qué es y cómo funciona?

Para entender qué es el SEC, es importante imaginar cómo trabaja. Tomemos el dolor, por ejemplo.
Imaginémonos que Emma está corriendo con su perro por el parque, se tropieza con una piedra y se tuerce el tobillo. Inmediatamente, siente dolor, que es la reacción del cuerpo al impacto de caer al suelo.
Una vez termina de caer, el dolor inmediato ya no es necesario así que el sistema nervioso central utiliza enzimas para frenar las señales de dolor. Estas enzimas crean moléculas especiales, llamadas endocannabinoides (anandamida y 2-AG), para lograr su objetivo.


Anandamida

Comúnmente llamada la “molécula de la felicidad”, la anandamida juega un rol clave en la regulación del humor y las emociones. Bajos niveles de anandamida en el cuerpo están relacionados a depresión, ansiedad y esquizofrenia. Muchas medicinas prescritas para tratar el dolor y la depresión incrementan los niveles de anandamida.


2-AG (2-araquidonilglicerol)

La investigación indica que una de las principales funciones del 2-AG es reducir la inflamación, así como regular otras funciones esenciales del sistema inmune. Asimismo, está involucrado en la regulación del humor, las emociones, la percepción del dolor, la memoria, la salud reproductiva y el ciclo del sueño.
Estos cannabinoides son un tipo de mensajeros, que solo activan ciertos receptores que yacen en células por todo el cuerpo. Los principales receptores son el CB1 y CB2.
Volviendo al caso de Emma, las enzimas crearon cannabinoides, que activaron los receptores adecuados para que las células empiecen a aliviar el dolor. Normalmente, este proceso sucede en una fracción de segundo.
Una vez los endocannabinoides hacen su trabajo, otro grupo de enzimas aparece para descomponerlos.


¿Cómo se descubrió el sistema endocannabinoide?

¿Qué tiene que ver el sistema endocannabinoide con el cannabis? En realidad, tiene mucho que ver con el orden en que los científicos descubrieron diferentes moléculas.
Los receptores cannabinoides (CB), los candados adheridos a nuestras células, fueron descubiertos gracias a que los investigadores querían entender cómo es que cannabinoides de origen vegetal (fitocannabinoides), como el THC, interactúan con el cuerpo humano. Estos receptores fueron llamados así, por estos químicos, que los activan.
Más adelante, se descubrió que el cuerpo produce moléculas muy similares que activan estos mismos receptores. Tales moléculas fueron llamadas endocannabinoides.
Si los CB son candados, se puede pensar en los endocannabinoides (por ejemplo, la anandamida) como la llave maestra. THC, el cannabinoide primario en el cannabis, funciona como una llave de repuesto, que activa los mismos receptores que la anandamida. Sin embargo, funciona levemente diferente, pues al ser un fitocannabinoide, puede tomarle al cuerpo horas o hasta días en descomponerlo.


Receptores cannabinoides: ¿por qué el cannabis puede ayudar a tantas condiciones?

Aún no se sabe con exactitud cómo funciona el cannabis, pero sí se sabe que puede interactuar con el SEC, que está presente en todo el cuerpo humano. Asimismo, se sabe que el SEC es muy activo en el cerebro, específicamente en las áreas relacionadas al Parkinson, Alzheimer, el dolor crónico, estrés, epilepsia y a trastornos del espectro autista.
Asimismo, los receptores cannabinoides abundan en el sistema inmune, que explica por qué el cannabis puede ayudar a personas que sufren de la enfermedad de Crohn o de colitis ulcerosa. Estos receptores también existen en la piel, donde el cannabis interactúa con condiciones dermatológicas como la psoriasis. Por último, está presente en los pulmones, relacionando al cannabis con condiciones pulmonares.
En resumen, la razón principal por la que el cannabis es efectivo contra tantas condiciones médicas, es porque interactúa con un sistema que está presente en receptores celulares ubicados en todo el cuerpo humano.
Principalmente, existen dos tipos de receptores cannabinoides: CB1 y CB2.


CB1

Se encuentran a lo largo del cuerpo humano, y en concentraciones más altas en el cerebro y la médula espinal. Los CB1 en el hipotálamo regulan el metabolismo, mientras que los CB1 en la amígdala son responsables de las emociones. Adicionalmente, los CB1 abundan en terminaciones nerviosas.


CB2

A pesar de también encontrar CB2 a lo largo del cuerpo, están concentrados, mayormente, en el sistema nervioso periférico (los nervios que se extienden desde el cerebro y la médula, hasta otras partes del cuerpo). Los CB2 regulan las funciones de los órganos y el movimiento muscular. También juegan un rol importante en el sistema inmune, y al ser activados, reducen la inflamación.


Funciones de SEC

Se cree que uno de los roles del SEC es mantener la homeostasis, o balance, en el cuerpo. Actualmente, se sabe que el SEC afecta y regula un número de funciones, sistemas, condiciones y enfermedades, tales como:


Memoria y aprendizaje

Los receptores cannabinoides están involucrados en el proceso que regula la cognición, memoria y el aprendizaje. Los CB1 están altamente concentrados en regiones del cerebro asociadas a la cognición y memoria, y han mostrado control sobre procesos cognitivos y comportamiento emocional.


Regulación del apetito

La ingesta de alimentos es controlada por un complejo proceso que involucra funciones neurológicas, conductuales y endocrinas. Estudios sugieren que la modulación de receptores cannabinoides es esencial para regularla, así como para metabolizar macronutrientes y grasa. Asimismo, existe evidencia que indica que la modulación de señales endocannabinoides podría ser clave en el manejo de la obesidad y trastornos de la alimentación.


Termoregulación

El cuerpo mantiene su temperatura bajo diferentes condiciones ambientales usando el sistema nervioso simpático, ajustando el ritmo cardiaco y la vasoconstricción, para ayudar al cuerpo a mantener un balance. Adicionalmente, el cuerpo tiende a subir su temperatura para contrarrestar infecciones, donde el SEC tiene un papel importante.


Sistema inmune

Se cree que los endocannabinoides podrían tener un efecto tanto inhibitorio como estimulante en el sistema inmune al interactuar con receptores CB2. Según una hipótesis, la modulación endocannabinoides podría proveer nuevas terapias para tratar la inflamación y las enfermedades autoinmunes. Asimismo, se está en las etapas preliminares de las investigaciones sobre el rol del SEC en enfermedades como asma, esclerosis múltiple, osteoartritis y algunas formas de cáncer.


Sistema reproductivo femenino

A través de la investigación, se han notado interacciones entre el SEC y el eje hipotálamo-hipófiso-ovárico, donde se cree que los CB1 modulan varias actividades. A pesar de que hay pruebas de que los fitocannabinoides, potencialmente, interrumpen la reproducción femenina, al bajar los niveles de estrógeno y progesterona, existe evidencia que sugiere que la participación del SEC tiene un rol esencial en esta.


Sueño

El sueño es regulado por ritmos circadianos, que son regulados según su exposición a la luz y oscuridad. El SEC también juego un papel aquí; la investigación ha demostrado que la activación de receptores CB1 induce al sueño en entornos de laboratorio, mientras que también ayuda a estabilizar patrones de sueño debido a su efecto en la recuperación homeostática.

Percepción del dolor

Actualmente, se entiende que el SEC es uno de los sistemas que regula el dolor. Los endocannabinoides y sus respectivos receptores se encuentran en circuitos del dolor dentro del sistema nervioso, desde terminaciones nerviosas hasta el sistema nervioso periférico y el cerebro. Se ha descubierto que a más anandamida encontrada en la sangre, menor será el nivel de percepción del dolor.


Procesos autónomos

El sistema nervioso autónomo regula muchas funciones esenciales en el cuerpo humano, y tiene dos divisiones: el simpático y el parasimpático. El sistema nervioso simpático es responsable de las respuestas en situaciones de emergencia, mientras que el parasimpático es responsable de respuestas en situaciones ordinarias. Muchos de los procesos incluyen el ritmo cardiaco, la digestión, la termorregulación, la respiración, la presión sanguínea, entre otros.
¿Cómo sabes esto? Para entender los roles potenciales del SEC, se ha observado ratones que fueron modificados genéticamente para carecer de receptores CB1. Los resultados demostraron problemas con el aprendizaje y la memoria, adicción, dolor, neuroinflamación, metabolismo, estructura ósea, etc., presentando como descubrimiento que los receptores regulan estas funciones. El mismo proceso fue repetido para los receptores CB2, descubriéndose su participación en muchas condiciones, tales como enfermedades inflamatorias autoinmunes, dolor crónico, adicción al alcohol y la nicotina, entre otras.


Investigando al cannabis y al SEC

La investigación del cannabis y el SEC sigue en etapas muy tempranas. El primer receptor cannabinoide (CB1) fue descubierto en 1988 por un equipo de investigación Americano de la Universidad de St Louis, y el primer endocannabinoide (anandamida) fue descubierto en Israel, cuatro años después, por Bill Devane, Lumir Hanus y Raphael Mechoulam.
Por encima de esto, el cannabis ha sido completamente prohibido por décadas, haciendo que su tratamiento sea inaccesible. Esto quiere decir que la evidencia más temprana de sus usos medicinales estaba basada en experiencias anecdóticas de personas que estaban, técnicamente, rompiendo la ley.


No todo el cannabis es igual

Existen cientos de químicos diferentes en cada planta de cannabis. Cada una de las variedades de cannabis tiene un perfil químico distinto. Es decir, diferentes combinaciones y ratios de tales químicos.
En contraste, la mayoría de los medicamentos farmacéuticos tienen pocos principios activos.
De aquí parte el reto que enfrentamos al tratar de entender cómo el cannabis interactúa con el SEC. En lugar de poder estudiar los efectos de un compuesto en un receptor, los investigadores necesitan examinar miles de combinaciones de compuestos y receptores.
En parte, es esta la razón por la cual los médicos y científicos aún no saben cuál, o qué tipo de variedades de cannabis, sirven para tratar condiciones médicas específicas o síntomas. Los pacientes que buscan tratamientos con cannabis suelen pasar por mucha prueba y error antes de encontrar la variedad que les da mayor alivio.


Nuevos horizontes para el cannabis y la investigación del SEC

Actualmente, se están haciendo grandes esfuerzos para encontrar anomalías en la expresión del SEC en pacientes que sufren de diferentes condiciones, para entender si el cannabis puede ayudar, y cómo.
Uno de los investigadores que lidera el campo de terapias con cannabis, el Dr. Ethan Russo, ha encontrado evidencia preliminar de desregulación endocannabinoide en pacientes que sufren de fibromialgia, migrañas, síndrome de colon irritable, trastornos del espectro autista, esclerosis múltiple, neuropatía diabética, trastorno de estrés postraumático, abortos espontáneos recurrentes y trastorno bipolar.
Uno de los problemas que todavía enfrentan los investigadores del cannabis medicinal es cómo emparejar quimiotipos cannábicos, o al menos cannabinoides individuales o combinaciones de ellos, a enfermedades específicas y pacientes que podrían beneficiarse de ellos.
las buenas noticias son que la industria del cannabis está floreciendo y las regulaciones, que antes prevenían su investigación, están abriéndose alrededor del mundo. Hay más fondos que nunca, y las universidades y compañías están desarrollando números vertiginosos de estudios que intentan entender mejor al SEC y cómo interactúa con cannabinoides, aquellos producidos por nuestro cuerpo y aquellos encontrados en el cannabis.

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