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¿Cómo el cannabis afecta al hígado?

¿Cómo el cannabis afecta al hígado?

Por Emily Earlenbaugh, PhD


La investigación sobre cómo el cannabis afecta al hígado humano es aún limitada, pero de los estudios que se han realizado, sabemos que la relación entre ambos puede ser complicada y varía dependiendo de la condición del hígado de cada persona.


Para la mayoría, el cannabis no debería causar complicaciones en el hígado. Es más, potencialmente podría jugar un rol protector contra el hígado graso o complicaciones hepáticas derivadas del consumo de alcohol. Sin embargo, para aquellos con condiciones severas, o aquellos que tomen otros medicamentos, es necesario tener cuidado para asegurar que no se esté dañando el hígado.


A pesar que la medicina todavía tiene muchas preguntas sobre la relación entre el hígado y el cannabis medicinal, la ciencia ya nos puede resolver algunas dudas.


¿Cómo interactúan el cannabis y el hígado?


Para entender los efectos del cannabis en el hígado, necesitamos empezar explicando cómo el hígado es afectado por el sistema endocannabinoide (SEC). Este modula muchas de las funciones del cuerpo humano (sueños, energía, memoria, humor, entre otras) y ayuda a mantener la homeostasis.


El SEC puede ser activado por cannabinoides comunes encontrados en la planta del cannabis, como el THC o el CBD, pero nuestro cuerpo produce sus propios cannabinoides naturalmente, lo cuales también activan al SEC.
Algunos estudios muestran que la activación de ciertos receptores endocannabinoides podrían empeorar la cirrosis hepática, aumentando factores como la fibrogénesis, fibrosis, ascitis y estenosis. Por otro lado, activar otros receptores endocannabinoides podría tener el efecto contrario, contrarrestando la fibrosis, estenosis, deposición de colágeno e inflamación, y así, mejorar la salud del hígado.


Los endocannabinoides también han mostrado tener un efecto en la cirrosis. Algunos actúan en contra de la fibrogénesis. De esta manera, algunos investigadores están buscando explorar a los endocannabinoides como un objetivo potencial para el tratamiento de enfermedades hepáticas.


Los beneficios del cannabis en la salud hepática


Algunas investigaciones en el SEC muestran que si se activan receptores a través de endocannabinoides se podría tener un impacto mayor en el hígado (tanto mejorando o empeorando su progreso). Entonces, ¿cómo es que el cannabis impacta al hígado?


En primer lugar, es importante notar que la investigación del cannabis medicinal en el hígado está aún en sus etapas más tempranas, y los efectos del cannabis en el hígado se ha estudiado, mayormente, en poblaciones con enfermedades hepáticas diferentes, no el hígados saludables. Por otro lado, un pequeño estudio sí investigó la influencia del uso crónico del cannabis en las funciones hepáticas generales.


En este estudio, los investigadores no encontraron diferencias significativas en las funciones hepáticas de aquellos con altos niveles de THC, pero sí encontraron una ligera diferencia positiva en aquellos con niveles mayores de THC-OH. Este estudio fue limitado debido a que la muestra fue pequeña, pero sugiere que el uso crónico de cannabis medicinal no afecta negativamente a las funciones hepáticas en individuos saludables.


Otros estudios tomaron al cannabis y a la salud hepática relativa a condiciones y síntomas específicos. Por ejemplo, una de las condiciones en las que se investigó el efecto del cannabis es la hepatopatía alcohólica, que es causada por el abuso del alcohol, y el cannabis podría servir como un protector.


Un estudio amplio encontró que aquellos con un consumo alto de cannabis medicinal tenían, significativamente, niveles más bajos de hepatopatía alcohólica en todos los niveles de la enfermedad. Estos usuarios vieron una reducción del 45% en estenosis, de 40% en esteatohepatitis, de 55% en cirrosis alcohólica y fibrosis y de 75% en cáncer de hígado. Otro estudio, que relacionó la hepatopatía alcohólica al uso de CBD, parece sugerir que el uso de cannabis (o incluso solo de CBD) podría ser un protector contra los efectos fatales del abuso del alcohol.


Pero el cannabis no solo ayuda a las enfermedades hepáticas derivadas del abuso del alcohol. También nos protege contra el hígado graso no alcohólico. Un estudio mostró que el uso del cannabis estaba relacionado a niveles bajos de esta condición, además de la hepatopatía alcohólica. Así que el cannabis medicinal podría ser un protector hepático en general.


También, el cannabis podría jugar un rol protector contra otras condiciones específicas. Un estudio encontró que el cannabis puede proteger el hígado de los pacientes que padecen psicosis, lo que reduce el riesgo de estenosis. Algunos modelos en animales también muestran que el consumo de cannabis puede mejorar los síntomas de la encefalopatía hepática, probablemente a través de las propiedades antiinflamatorias del cannabis. Desafortunadamente, no ha habido estudios en humanos sobre esta condición para confirmar los resultados.


Factores de riesgo del cannabis y el hígado


Para otras afecciones relacionadas con el hígado, el consumo de cannabis puede tener interacciones más complicadas. El virus de la hepatitis C crónica, por ejemplo, puede empeorar con el consumo de cannabis. Los estudios en animales muestran que el cannabis en realidad puede empeorar la fibrosis hepática y la estenosis en la hepatitis C. Los estudios en humanos muestran que el consumo de cannabis puede conducir a la supresión de la inmunidad antiviral en pacientes con hepatitis C. Además, los estudios en pacientes con hepatitis C encontraron que el consumo diario de cannabis predecía el riesgo de estenosis.


Por otro lado, otros estudios han mostrado efectos positivos para los pacientes con hepatitis C que consumen cannabis. Un estudio de 2018 encontró que los pacientes con hepatitis C que consumían cannabis tenían niveles más bajos de cirrosis y costos de salud totales más bajos que los no consumidores. Otro estudio encontró que los pacientes con hepatitis C que consumían cannabis cumplían mejor con su tratamiento antiviral y, por tanto, tenían mejores resultados virológicos. Entonces, para los pacientes con esta afección, el cannabis podría ser útil o perjudicial.


Más allá de los estudios sobre la hepatitis C, otras preocupaciones sobre el cannabis y el hígado provienen de un estudio sobre el CBD en ratones. En este estudio, una dosis alta de CBD provocó la muerte de algunos de los ratones sujetos. Los investigadores notaron un aumento de las enzimas hepáticas y un mayor tamaño del hígado en los ratones que murieron y concluyeron que murieron por problemas hepáticos. Otros investigadores, sin embargo, han señalado algunos problemas metodológicos en el estudio.


Por un lado, una dosis de CBD administrada fue extremadamente alta, una dosis 100 veces mayor que la dosis máxima recomendada de Epidiolex, el único medicamento para humanos a base de CBD aprobado por la FDA. Pero lo que es más importante, el CBD se extrajo utilizando hexano, un solvente con conocidas propiedades neurotóxicas. No está claro si el hexano fue un factor en la muerte de los ratones.


Más allá de esto, el tamaño de la muestra fue de solo seis ratones, lo cual es demasiado pequeño para tener estadística significativa. Los investigadores del estudio informaron que el 75% de los ratones murieron, lo que significa que murieron 4,5 ratones. Dado que esto es imposible, podríamos preguntarnos qué otros errores se cometieron en este estudio. Se necesita más investigación para confirmar o desacreditar estos hallazgos.


Otra área importante de la gestión de riesgos relacionada con el cannabis y el hígado son las interacciones farmacológicas. El cannabis puede interactuar con las enzimas que metabolizan los fármacos en el hígado, que, si se toman con ciertos medicamentos, pueden hacer que se vuelvan más o menos potentes y eficaces. Además, ciertas drogas pueden hacer que el cannabis sea más o menos potente.


Si bien se han realizado pocos estudios sobre estas interacciones con otras drogas, podemos deducir de lo que sabemos sobre farmacología que es más probable que ciertos medicamentos tengan estas interacciones. Por ejemplo, es más probable que fluoxetina, fluvoxamina, fluconazol, claritromicina, verapamilo, itraconazol, voriconazol y ketoconazol aumenten la concentración de THC y CBD en la sangre al inhibir su eliminación del cuerpo. En la otra dirección, se ha informado que el medicamento rifampicina reduce los niveles de THC en la sangre en un 20-40% y los niveles de CBD en un 50-60%.


En conclusión, el consumo de cannabis está creciendo en popularidad, y eso no debería sorprender teniendo en cuenta su amplia gama de beneficios para la salud. Aún así, aunque la investigación aún es limitada, existen algunos estudios interesantes que muestran tanto los riesgos como los beneficios del consumo de cannabis en el hígado. Para las personas sanas, el cannabis no debería tener un impacto significativo en la función hepática; incluso puede tener un papel protector contra el desarrollo de la enfermedad hepática alcohólica y la enfermedad del hígado graso no alcohólico. Aún así, para quienes tienen hepatitis C o quienes usan ciertos medicamentos, el consumo de cannabis puede causar complicaciones.


Si tiene una afección hepática, es aconsejable trabajar con un médico especialista en cannabinoides para asegurarse de que está tomando las mejores medidas para la salud de su hígado.

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